El hábito del valor

Actúa con seguridad y pronto, te sentirás seguro.
“La vida se contrae o expande en la misma proporción que nuestro propio valor” – Anais Nin
La mayoría de la gente que va a una reunión de Toastmasters lo hace para sobreponerse a su miedo a hablar en público. De manera que en las reuniones de Toastmasters, lo que verás -entre otras cosas- son demostraciones de valor. Pararse ante un grupo de escuchas atentos hace que la mayoría de la gente se sienta vulnerable. También agrega una carga de responsabilidad, expectativa y oportunidad. Esto puede ser abrumador y dar miedo.
En Toastmasters, los miembros adquieren el hábito del valor a través del propio valor y el apoyo del grupo. Así como los programas Outward Bound enseñan el hábito del valor al poner a la gente en situaciones que amenazan su vida, Tostamsters es una especie de programa “interno”. Así como escalar se hace más fácil con la práctica, lo mismo ocurre con una audiencia, se vuelve más fácil entre más frecuentemente se enfrente.
“Nuestros miembros con frecuencia enfrentan un demonio interno que los paraliza con miedo. Pero descubrimos que cuando el miedo es enfrentado y conquistado, nos impulsamos a una vida con mayores ambiciones”, así lo describe el Toastmaster veterano Michael Landrum en un artículo titulado “El hábito del valor” en la revista Toastmasters. El recomienda los siguientes tips para aliviar el demonio interno:
- No te enfoques en tí mismo y en lo que la audiencia puede pensar. Reemplaza tu “auto-consciencia” con la consciencia de otra persona. Trata de enfocarte en tu aduiencia. Encuentra una persona ahí con quien hagas contacto visual. Quédate con esa persona lo suficiente como para entregarle una oración o pensamiento completo. Si tomas tu resposnabilidad sobre el entendimiento de la audiencia en tu mensaje, pronto olvidarás tus manos sudorosas y tus rodillas temblorosas.
- La ansiedad se siente peor de lo que se ve. Si puedes evitar llamar la atención sobre tus miedos y ansiedades, nadie las notará.
- Haz que parezca fácil. La audiencia queire escuchar el discurso, no preocuparse por quien habla. Sé humilde: Esto no se trata de tí, ¡sino de tu mensaje! Tus ideas y pensamientos, y cómo benefician a tus escuchas es lo más importante. Entrégalos con gracia, estilo y entusiasmo, evita concentrarte en tu ego.
- Aprovecha la atmósfera de apoyo de Toastmasters y nutre tu visión de éxito. Aprende a darte el beneficio de la duda que tan fácilmente le extenderías a cualquier otra persona. Landrum dice “La persistencia es la virtud más útil del corazón humano. Nunca estás derrotado hasta que lo admites.”
Considera el ejemplo de Eleanor Roosevelt, quien era de naturaleza tímida, introvertida, aterrorizada de hblar en público. Pero al casarse con el presidente Franklin D. Roosevelt, tuvo que hablar en público con frecuencia. Enfrentó su temor y se convirtió en una de las más grandes oradoras del siglo XX. Que sus palabras inspiren tu viaje:
“Puedes ganar fuerza, coraje y confianza en cada experiencia en la que realmente te detengas y mires al miedo en la cara. Eres capaz de decirte a ti mismo, ‘Vivo a través de este horror. Puedo enfrentar lo que siga en el camino’… Debes hacer aquello que no puedes” – Eleanor Roosevelt
Fuente: Sitio oficial Toastmasters Internacional





